martes, 26 de julio de 2016

14 de junio, 2016.

  Se ha liado parda con el twitt de Garzón en el que relaciona y explica la masacre de Orlando y dos asesinatos machistas en España con un mismo detonante: el heteropatriarcado. Dicen en los medios afines a ideologías liberal-conservadoras, que es como decir opacotransparentes, que evidentemente lo de Orlando es culpa del islam, como si el islam no fuese un heteropatriarcado de libro, y de libro sagrado además. Pero bueno... Reflexionando sobre este hecho, hay un dato que es innegable (y digo dato, no opinión): la mayoría, la inmensa mayoría de los crímenes que se cometen en el mundo, los cometen hombres, siendo sólo la mitad de la población. Con un margen más que llamativo; en el caso de los homicidios, según veo en una estadística, superan el 90%.  Seguramente no todos los homicidas son heterosexuales, pero es de suponer que la mayoría sí, y con estos datos en la mano parece que la etiqueta de Garzón no es del todo descabellada, que coincide con la realidad estadística, aunque por supuesto puede haber algún otro tipo de explicación. ¿Tienen los hombres por naturaleza una mayor inclinación al crimen que las mujeres? Puede ser que sí y puede ser que no, no lo sé, pero admitiendo que sea así, eso no disminuye los riesgos de una sociedad heteropatriarcal (dominada por varones heterosexuales), de hecho los aumenta, dado que estaríamos hablando de una tendencia innata a la violencia por parte de los hombres heterosexuales; y si no lo es, si esta clara diferencia es una mera cuestión social, educativa, entonces otro tanto... A la vista de los resultados quedaría patente que la educación y el rol que se les da a los varones es del todo fallido, dado que cometen el 90% de los asesinatos siendo menos de la mitad de la población mundial, y eso por no hablar de otros delitos, donde también se llevan la palma. Esto son hechos razonados, y muy simples además, no filias ni fobias surtidas, dado que además el grupo que sale peor parado en estas cifras es al que pertenezco. Aunque es más fácil, lo comprendo, buscar explicaciones simplistas más que simples y afirmar que son los hechos contantes los que se equivocan. Que es la fría realidad, y no nosotros, la que se equivoca.
1 de julio, 2016.

   Se ha desatado el cantante Francisco ("no atinoooo... con el calor de unas copas de vinoooo..."), que más que un artista de variedades parece de desvariedades ya. Lo último que supe es que lo iban a enjaular por haber estafado un Maserati, y que decía que no había ido al primer juicio por su "agorafobia". Temor obsesivo a los espacios abiertos no sé si tendrá, pero los huevos cuadrados sin duda, porque le sales a un juez con éso mientras apareces en la portada de una revista partiéndote la caja en la playa soleada y te busca acomodo estatal pero cagando melodías. El cuadro psiquiátrico de este sujeto debe de ser como para enmarcar de todos modos. En la última canción suya que escuché decía que se había enamorado de la chica de un póster, de una moza de piernas largas, así como trigueña y flexible o no sé, y que claro, ya no podía con el alma. O me la zumbo o me da mal. Bueno, un poco obsesivo sí que parece, las cosas como son. No sé si con los espacios abiertos o con las piernas o con lo que pille, porque a ver si se pensaba que los del concesionario no le iban a reclamar un buga de 80.000 euros. Igual lo vio en un póster también, y se dijo: "éste me lo tengo que trincar". Y así con todo; lo que aparezca en un cartel, ahí está Francisco cavilando compulsivamente, dándole vueltas a alguna fijación. Y seguro que vio a Mónica Oltra en uno electoral y empezó el proceso fóbico, el runrún que si no lo digo estallo. Algo así debió de ser. Esperemos que no haga una canción sobre la diputada del póster, eso sí, porque aunque podemos más o menos entender su temor obsesivo, su obsesión por ser tenor, no. Se nos escapa.
14 de julio, 2016.

   Leo que han absuelto al exdirector de Salesianos acusado de abusar de 27 alumnos. Dos de los tres jueces no aprecian en sus "tocamientos sorpresivos, leves y por encima de la ropa del sexo de los menores" ningún "ánimo libidinoso". Sólo ganas de tocar los cojones o algo así, una especie de colegueo de colegio al que llaman "cercanía", como al tren. Así que todo fue un locomotivo, vamos, no hay por qué alarmarse; les rociaba la entrepierna con espuma y les caneaba en el despacho o les arrancaba vello púbico, sí, pero era cachondeo del bueno, no del libidinoso. ¡Que estamos en Cádiz, hombre! Somos la chirigota salesiana: como has sacado un ocho, te quito un pelo'l xoxo... y a desfilar. Cada vez que los menores faltaban a clase, el menda les hacía en privado lo que él llamaba el goldfish, una técnica pedagógica que consistía en tirarles bien fuerte de la cola, y no precisamente de la de entrar en clase. Y de paso pues aprendían inglés los mozuelos... "Goldfish significa azotar la trucha, do you understand?". Bilingüismo a tope. Y todo así: "juegos de manos", que supongo que eran de los mágicos o de los majicos en este caso, patadas, pescozones... Pero de manera fraternal, y así entre iguales, sin que "sea posible reconocer las notas de superioridad manifiesta y eficaz". Porque claro, que el tío fuese el director del centro no tenía nada que ver para que transigiesen con semejantes prácticas. Es un hecho probado que los niños consideran algo amistoso que les des una patada o una colleja a escondidas, son así. No se sienten coaccionados por la autoridad adulta ni la violencia física, y si encima no hay deseo libidinoso en las caricias sorpresivas pues todo perfecto, que es que algunos además ni siquiera saben lo que es éso todavía. Están sin descascarar. Y los moratones con los que llegaban a casa según los padres pues nada, se los hacían en el patio, que andan como locos corriendo y saltando. Menudo peligro tiene el recreo...
25 de julio, 2016.

   Ponen como viceconsejera de Educación no Universitaria, Juventud y Deportes de Madrid a Carmen Alonso, una señora que en su día declaró que el niño gitano no quiere estudiar, que lo que quiere es "ir con su padre con la fregoneta a vender fruta". Por supuesto no aclaró en qué sesudo estudio se había documentado para sacar semejante conclusión, y lo que es peor, por qué un alto cargo (actualmente el segundo en orden de importancia) de la Consejería de Educación de Madrid considera más relevante para enfocar su labor lo que los niños quieren que lo que los niños necesitan. Sin duda muchos preferirán ser futbolistas, bucaneras o incluso ardillas trepadoras antes que ir al cole; la inmadurez no es un rasgo propio de los niños gitanos, es algo que les viene de serie a todos, afortunadamente. Infancia se llama. De ahí que se precise una "educación" tutelada por adultos para ir poco a poco orientándoles y mostrándoles todo un abanico de conocimientos que en el futuro les puedan ser de utilidad profesional o personal, y que en efecto nunca o casi nunca adquirirían por sus propios medios o inclinaciones. Sólo, quizá, aquéllos con un elevadísimo coeficiente intelectual y una mente especialmente curiosa, con una inusual aptitud y actitud ante el aprendizaje que les permita ser casi casi autosuficientes en ese terreno. Dicen que la niña "más inteligente" del mundo, dentro de estos parámetros, ya resolvía problemas de álgebra compleja con menos de diez años. Más joven aún encontraba "errores en libros y revistas", y claro, al parecer se pasa las tardes en un club de deberes empollando y absorbiendo información sin parar. Su coeficiente es superior al que poseía Albert Einstein, que ya era una barbaridad, prácticamente insuperable. Su padre, que se dedica a la limpieza y arreglo de carreteras, dice que la niña es "la comidilla de la comunidad gitana".
26 de julio, 2016.

   Da la impresión de que la escena política se ha estancado, volviendo a convertirse en la charca inmóvil y pestilente de toda la vida. Por lo pronto ni mareas ni nuevas corrientes han conseguido la ansiada depuración, la cristalina transparencia que se pretendía, y ahora hasta se oye a tertulianos lapidarios (y lapidables en algún caso) afirmar que las negociaciones deben ser necesariamente opacas. Sin luz ni taquígrafos; sólo con sapos y culebras superficiales, que es lo que más pega en una ciénaga. El resto que lo resuelva el rey, como en las comedias de Lope. Fuenteborreguna 2.0. O que intercedan Santiago Matamoros y las vírgenes comisarias, que son como los ángeles de Charlie sólo que más potentes. Ayer mismo el arzobispo le pedía al apóstol un gobierno, porque lo de pedírselo a los reyes ya no se lo creen ni ellos. "Ay Santiño, dame un buen consejo, pero de ministros...".  Así estamos. Llegados a la célebre centralidad del tablero descubrimos que lo que se juega no es elegante ajedrez, sino aburrido tres en raya. Una de esas partidas interminables entre partidos para ver quién se alinea primero y si se apunta el tonto. Como es sabido esta clase de movimientos pueden durar hasta el infinito, y ya nota uno a los periodistas inquietos buscando algo emocionante que decir al respecto, cómo retransmitir semejante sopor sin que el personal se ponga a bostezar o a quemar contenedores. Pero en fin... ánimo, muchachos, que ya queda poco. Las olimpiadas ya están a la vuelta de la esquina.
[9 de julio, 2016]

   El FMI ha tenido una nueva ocurrencia. Ahora, por lo visto, plantea quitar el 10% de los ahorros al personal para pagar la deuda. Como medida no es que sea muy original. Viene a ser el diezmo de toda la vida, lo que se dice un sableo generalizado. Todos estos sabios de la economía, al final, acaban recurriendo a los trucos más quinquis, a la sirla pura y dura de la cartera común. Hasta su propio argot utilizan: "A ver, sujeto estadístico, dame un diez por ciento de capital real para optimizar o te externalizo la sanidad, que no me conoces". "¿Perdón?". "¡Que equilibres el balance de pagos, terciario!¡Y desacelerando!¡Flexibilízate cagando hostias que tengo que refinanciar el crack!". Hay que ver, con lo formales que parecían... Pero claro, empiezas inflando el producto con ladrillo porque no te queda otra y cuando luego la gente se mete menudo mogollón. Uno ya está en la cárcel, y el otro se pasa el día en el juzgado, ahí mirando si puede sacar algo para derogarse. Unos casos de verdad lamentables. Cualquier día sacarán a la calle a todos los cabrones que suben la escalera o en el escalafón o lo que sea con un órgano de esos internacionales de fondo, y después se pondrán a pasar la gorra, tiempo al tiempo. "Un eurito para alimentar a los cabritos...", ya sin ninguna vergüenza. O a hacer malabares con las cuentas, lanzándolas ahí al cielo y pasándolas de mano en mano mientras intentan que no caiga el sistema ante la mirada atónita del público. Desde luego práctica no les falta, y sería un espectáculo digno de verse. Por lo menos nos reiríamos.
[27 de junio, 2016]

   El ya llamado "tortasso" ha pillado fuera de juego a politólogos y analistos de todo pelaje. Si la famosa Demoscopia ya sonaba a señora con mandil revolviendo las ollas y haciendo pucherazos, ahora quedará en el bestiario colectivo como una de esas ancianas inefables y desbocadas, la loca de los pinceles que tan pronto te repinta un eccehomo como te colorea un gráfico de expectativa de voto a garfilladas. Ya no sabe uno si las encuestas las cocinan en el microondas o con azafrán del chino visto lo visto, pero vamos, que no se va a tragar los sondeos electorales ni el militante andorrano de UPyD después de semejante hartura. Hay quienes no han digerido el asunto todavía, y más que de atracón hablan directamente de atraco, de manipulación interesada, de tongo supongo... Y sus razones tendrán, oye. Lo más alucinante es que sólo Eduardo Inda acertó con una precisión suiza; clavó el número de diputados del PP. Personalmente desconocía esa faceta suya de tener razón, aunque recuerdo haberle escuchado afirmar además que aquéllos eran "datos que se manejaban en Génova". Contrastados, como dicen en el gremio, y hasta puede que con trastadas, según algunos rumores. Pero bueno, si tienen la mejor mesa del restaurante y el mejor coche no veo por qué no van a tener también la mejor empresa para calcular la intención de voto. Desde ese punto de vista tiene su lógica. Al resto nos dejan las ofertas, la sociología del dos por uno a la que siempre le salen hilos o se le alargan de pronto las mangas, mientras que ellos se quedan con los resultados a medida, de sastre más que desastrosos. Para que luego digan que no hay clases... En algunas facultades de esas de demoscopia quizá no muchas, pero a la hora de la verdad te digo yo que sí. Los que tienen los medios siempre sacan tajada hasta de los errores.