lunes, 29 de febrero de 2016

[26 de febrero, 2016]

   No debe de ser fácil ser socialista. Un leve descuido, un abaratamiento del despido por despiste, y ya tienes a la víbora de Errejón contándoselo a todo el mundo por la tele. El pobre Antonio Hernando, que se había puesto las gafas morás y todo para verlo progresista, seguro que está consternado. Ahora más que un portavoz reformista parezco a Savater haciendo el notas, me cago en la hostia, pensará. Tendría que haberme puesto las de leer... Por unas horas no le dieron el gran papel histórico, sino el histriónico, y venga ahí a decir delante de las cámaras que doce días son lo mismo que veinte, y que quien sostenga lo contrario es un mentiroso. Menudo mogollón. Cierto que un documento de word ahí con los logos de los partidos tampoco es que tenga una validez galáctica, vamos. Es un poco como fechar y firmar un Superlópez para que se sepa que te pertenece. Claro que lo que no es plan es salir ahí a decirle a todo el país que los pájaros maman, eso sí, y con gafas de colores encima, porque igual piensan que te estás cachondeando de ellos, y hay gente muy susceptible con esas cosas. A mí me daría vergüenza, lo digo de verdad. Vuelvo luego y les monto un pollo a los que no me avisaron que flipan. "¿Pero qué os creéis que soy yo?¿Un arlequín trolero?". "Perdona, Antonio, fue un error...". "¡Perdona hostias! A la próxima salgo con antifaz, ¡con careta!...". Vaya curro el de socialista, sinceramente. Por muy bien que lo paguen no compensa.

viernes, 19 de febrero de 2016

Viernes, 19 de febrero.

   Se ha oído a un diputado de la Asamblea de Madrid, Jesús Fermosel, soltarle a otro: "Dínoslo en la calle si tienes cojones". Así, en plural, a mis colegas y a mí. No sé si el rollo motero indómito de Cristina Cifuentes se está contagiando o qué, pero ya sólo faltan las chupas de cuero con cremalleras y el emblema del grupo en la espalda para que parezca una película, "Rebeldes con causas" o ni idea. En el Senado quizá tendría sentido una manifestación semejante. Por lo visto hay senadoras que se pasan más tiempo en la calle que allí, cortándose el pelo sin cortarse ni uno. Comisión "permanente" lo llaman. Con los peinados tan polémicos que se ven por las cámaras, no sería de extrañar que algún aficionado al estilismo como este Jesús Fermosel acabase enviando a los portavoces de la izquierda a algún centro de belleza, como el de Ciudadanos, que mira qué buenos arreglos se hacen. "Dínoslo en la peluquería si tienes cupones", algo así, con más glamour, ¿m'entiendes? Lo que en la prensa llaman un cambio cosmético, y no este tan cósmico de pasar del Su Señoría de rigor al te vamos a curtir, nano. Porque al final ya no va a saber uno si se llaman Cortes por las políticas de austeridad, por los rulos y los medios tintes o por el siete en el careto que te vamos a hacer como te pases de listo. Andamos todos un poco confusos.

jueves, 18 de febrero de 2016

Jueves, 18 de febrero.

   Ayer leí en un foro a un menda que decía que habría que encarcelar a Dolors Miquel por blasfemia. Algunos cristianos, como de costumbre, se han ofendido - cosa muy legítima, cada cual se puede cabrear por lo que le dé la gana mientras no agreda - aunque resulta curioso que invoquen para ello el Padrenuestro, esa oración que dice que hay que perdonar las ofensas, o las deudas según otras versiones. Claro que una cosa es lo que uno le pide a dios los domingos y otra lo que se exige a sí mismo cada día, claro. Es normal, lo comprendo. Además seguro que hay una magnífica teoría teológica por ahí que explica por qué Jesús quería decir algo distinto de lo que dijo textualmente. "No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados". Con lo sabio y profundo que suena ésto es una lástima que estuviese pensando en otra cosa cuando se lo dictó a Lucas. "Querellaos, y seréis indemnizados; aforaos, y no seréis condenados; no pendoneéis, que eso es de pilinguis"... Algo así, supongo. Porque en fin, pese a no compartir creencias, uno se ha leído los Evangelios, y hasta los ha oído recitar en más de una ocasión, y si algo ha aprendido de los cristianos practicantes, de algunos al menos, es que ese libro nunca se refiere exactamente a lo que pone. Siempre hay un pero y hasta un porompompero a la palabra de dios. De hecho, que Él te libre de que sea un católico quien te juzgue, porque los hay con un mal rollo con la maza que mete miedo. A la mínima te hacen un auto o un locomotivo de fe de esos que te dejan tiritando. Lo del ojo por ojo - lente por lente, que decía Benedetti -  se les queda corto; en lugar de burlarse del poema de Dolors Miquel, pagarle con su propia moneda si se sienten burlados, quieren que la acribillen a multas, que le pongan los grilletes y la enjaulen... Que se cumpla la voluntad del Señor, claro que sí, que si hay algo que detesta es a las progres catalanas, es que no puede ni verlas delante (o más bien debajo, bueno). Lleva una eternidad preguntándose para qué narices las habrá creado. Ahí rascándose el triángulo todo el día.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Miércoles, 17 de febrero.

   Parece que a los antidisturbios de la policía municipal de Madrid los van a reasignar a otros servicios. Si siguen en la línea actual puede que hasta les cambien el nombre y todo y empiecen a llamarlos prodisturbios o algo así. Uno, en su ingenuidad, esperaba un comportamiento más ejemplar en las protestas de quienes luego van a los colegios a decirles a los niños que esas cosas no se hacen, y más aún si no has perdido tu trabajo como tantos otros porque un cabrón se ha largado con la pasta a algún lugar exótico, como en su día me sucedió a mí por ejemplo, sino que simplemente te trasladan a un nuevo destino en la misma ciudad, una suerte que muchos quisieran tener en estos tiempos que corren. La próxima vez que cualquier otro colectivo de (esta vez sí) despedidos decida ir a zarandear el coche del concejal o empresario de turno, a acorralarlos y ponerlos pingando a voces, no sé qué excusa pondrán para detenerlos. "Oiga, ¿pero ud. no era el que salía el otro día llamando "rojo de mierda" a un edil y fostiano a los periodistas?". "Ehhh... bueno, sí, pero que sepa que eso es ilegal y que por lo tanto le voy a arrestar de acuerdo con el artículo blablablá... y tome, un cachiporrazo de titiritero que le propino de propina...". Este es un país de contradicciones, sin duda. Los que se llenan la boca hablando de transparencia y moralidad en la tela, digo en la tele, son los que luego ligan apropiándose indebidamente hasta del cambio; y quienes velan por la moderación en los conflictos laborales y políticos los que después se la pasan por el forro y montan la de dios cuando les asignan un puesto supuestamente menos peligroso, en el que ya no tendrán que enfrentarse a masas enloquecidas de preferentistas filoetarras y molestos desahuciados. Ya sólo falta que los médicos nos reciban en la consulta fumando y tomándose un cacharro, o que los docentes les enseñen a los chavales que la única solución es la violencia en clase de ética, si es que todavía existe tal cosa. Por ese camino me temo que vamos.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Miércoles, 10 de febrero.

   Dice Albert Rivera que hay que despolitizar la cultura, como si fuera tan fácil. Para empezar, yo nunca he creído del todo en eso que llaman "la neutralidad", me suena un poco a cuento o cuenta suiza, y eso por no hablar de que la cacareada tradición cultural de occidente, sea lo que sea, está plagada de obras y referencias sobre el tema. Considerar, por ejemplo, que "La República" de Platón contiene como diría el de Ciudadanos ideas de la caverna y proyectos de estado aventureros podría ser aproximadamente cierto. Sin embargo, ponerse a neutralizar conceptos y alusiones políticas de ahí en adelante tengo para mí que se acabaría volviendo bastante engorroso. Con los recortes de personal en la red de bibliotecas tendrían que hacer turnos rotativos para rotular, y aún así saldríamos antes de la crisis que de la sección de crítica literaria. Sería mucho más práctico despolitizar a Albert Rivera. Supongo que cuando resulta tan sencillo olvidarse hasta de los títulos de tu filósofo favorito  no es difícil plantearse cosas así. Acabar con la política en la cultura, o con la cultura en la política incluso. Sin complejos. Otro del gremio de los despolitizados, Óscar Bermán, pide el cierre temporal de todas las facultades de Ciencias Políticas, una solución así expeditiva o despeditiva más bien. También las de Sociología, para desocializar la cultura me imagino. Según él son "fábricas de marxistas", sitios donde se alinea a la gente en lugar de alienarla. Toda una desmesura lo de las fábricas de marxistas, vamos, una contradicción que hasta los niños de primaria saben que no puede ser. Pregúntales y cualquiera de ellos te dirá que las fábricas siempre son de jefes y que no se debe hacer de otro modo. Que dejarían de funcionar, porque el jefe es el cerebro que ejecuta.  El que tiene la cultura.

lunes, 8 de febrero de 2016

Libertad de ex prisión.
Lunes, 8 de febrero.

   Todo esto de los titiriteros me recuerda un poco a esa escena de "La vida de Brian" en la que van a lapidar a un vejete por haber dicho "Jehová". Una de las mejores de la película. Al final acaban apedreando al tipo que leía la sentencia, por haber dicho también "Jehová" mientras lo hacía, ya que claro, independientemente del contexto el pecado, el delito, era pronunciar su nombre sin permiso, sin seguir el ritual debido o ante un foro inadecuado. Aquí en la España actual también existen palabras tabú por lo visto, palabras que no se deben mostrar ni siquiera en una ficción y como vehículo para aludir a otras cuestiones (como son, en este caso, los montajes para condenar a alguien por el mero hecho de usarlas, llevados a cabo en una especie de trama policíaca de guiñol). Personalmente siempre me han dado más miedo este tipo de reacciones que las palabras en sí. La furia desatada cuando alguien dice algo prohibido, sin importar si se hace con la abierta intención de blasfemar o sólo de tratar de cuestionar ciertos límites y realidades, que es por otro lado una de las funciones más clásicas del arte. La llamada "corrección política" siempre me ha dado bastante repelús, venga de donde venga, porque creo que es el camino más directo al fanatismo, la confrontación y el castigo ciego, sin reflexión previa. Algo ya conocido de otras épocas, y que jamás dio ningún resultado positivo. Sólo, quizá, cuando los benditos cómicos lo utilizan para burlarse y consiguen por fin que podamos reírnos nuestra estupidez y en cierto modo redimirnos así de ella. Porque si hay algo que he aprendido es que Jehová no va a hacerlo, eso seguro.

sábado, 6 de febrero de 2016

[5 de febrero, 2016]

   Periodista de El Mundo sobre la expresión "asaltar los cielos". Carta privada de Marx durante la Comuna de París, blablablá, la izquierda es inculta, tal y cual, y luego reproduce el fragmento del texto en español y suelta que, a juzgar por él, Marx tenía una pésima sintaxis. A ver, tío, Marx no escribía en español... Díselo al traductor si acaso. Es alucinante.
Sábado, 6 de febrero.

   El tono de Pedro Sánchez ahora es conciliador, así como franciscano. No sé si es que ha recibido en secreto algún tipo de orden mendicante o qué, pero claramente ya no es ese que pegaba alaridos en campaña. Gasta un hablar edulcorado, sedoso y hasta sedante, y suelta en cada aparición una especie de discurso con sordina en el que afirma que va a escuchar a toda la galaxia. Por ahí se rumorea que es que le está saliendo el carisma, como una erupción. Que después de haber superado las acometidas del aparato, las puñaladas de todos los casios y brutos del PSOE, que menuda manada, su imagen ha salido reforzada y ahora se le percibe de otro modo. Ocurre un poco como con esos colegas que ves después de un tiempo y te cuentan que se han encontrado consigo mismos o con Jesús. "¿Jesús?¿Aquel de pendiente que...?". "No, tío: ¡Jesús...!". Aunque él, por lo que parece, está teniendo encuentros con todo dios; no sólo con aquella limpiadora misteriosa, Valeria creo que se llamaba, que aparecía por doquier para soltarle las verdades sin que su servicio se seguridad sospechase nada raro, sino con todos y cada uno de los partidos (con excepción de Bildu, claro está). Le ha salido de sopetón un talante a lo Zapatero, con alianzas civilizadas en lugar de las de civilizaciones; algo mucho menos excéntrico y más centrado, aunque igualmente chocante. Yo no sé si es bueno o malo, pero desde luego muy normal no parece mutar así de un día para otro sin seguir una secuencia lógica ni un razonamiento claro. Debería hacérselo mirar... Por un profesional quiero decir, no en la tele.

viernes, 5 de febrero de 2016

Viernes, 5 de febrero.

   Hace escasos días Ana Pastor, la ministra, tuvo uno de esos lapsus freudianos y afirmó que la política era incompatible con la honradez. Recientemente se había debatido bastante sobre los políticos y sus incompatibilidades, a propósito de los sueldos eólicos de Trillo y Pujalte, y la declaración de la señora Pastor me pareció de una rotundidad conmovedora, a diferencia de muchas otras de esas que llaman "de bienes y actividades" donde de pronto se encuentran compañías misteriosas y empresas con nombre de robó. Sin embargo no tardó en retractarse y decir que todo había sido un error. Se ve que el tema de las incompatibilidades es resbaladizo, propicio a la confusión; un asunto donde parece que cada poco salen espontáneamente cosas que matizar o añadir, despistes insospechados. Uno lee la ley y da la impresión de que los límites están bastante claros. Pero luego resulta que no, que hay reglamentos y arreglamientos que permiten toda clase de funciones paralelas. Según me pareció entender, en el caso de los parlamentarios, está supeditado a las resoluciones de la mesa, así lo explican. Vamos, que es una incompatibilidad un poco del IKEA, que la puedes montar en tu oficina con todas las garantías y si las piezas no encajan sólo tienes que comunicarlo y ya te lo resuelven o resolucionan. Hubo cierto lío con la tuerka de Pablo Iglesias, que al parecer no entraba del todo porque la habían diseñado en Venezuela y venía con cuñas iranís y la de dios, y las medidas habituales sólo admiten el conglomerado panameño. Aunque bueno, al final se hicieron unos ajustes y se pudo arreglar, que ahí en las cortes serán imprecisos, por no decir vagos, con las incompatibilidades, pero chapuzas y tablas tienen como para exportar. Menudos son.  
[2 de diciembre, 2015]

   Cuando hablo de corrupción política no hablo sólo de los proverbiales sobres y las boas constructor. También de una corrupción en sus esencias, en su forma de hacer y entender esa política. No sé si ésto se puede calificar técnicamente como corrupción, pero desde luego huele como si lo fuese, como la Dinamarca de Hamlet con sus fantasmas y sus puñaladas y todo el lote. Ni a lucha de clases llega, porque para que exista semejante cosa hay que tener alguna clase al menos, y no es el caso. Supongo que Marx habría llamado a los participantes en el tinglado "hamburguesía" o algo por el estilo, porque es lo que parecen todos. Pablo Casado, esa especie de Capitán América de los pepinos (juventudes del PP aplicando la terminología hamburguesa), afirmaba ayer que Rajoy ha ganado el debate sin asistir a él, y lo peor es que igual hasta tiene razón. Metroscopia, que tiene nombre de señora con mandil cocinando pucherazos, dice que no, aunque hasta Sandro Rey acierta más que ella, y tengo para mí que no asistir a semejantes chancletadas es ya un triunfo en sí mismo, se mire desde una óptica estadística o con las gafas radiónicas. Y es que la cosa ya se parece peligrosamente a los tronados de Mujeres, hombres y viceversa, ahí fardando de músculo ideológico y marcando bien el paquete de medidas extraordinarias. Hombres y vicepresidenta podría llamarse el invento. con todos compitiendo y computando como campeones, intentando hacerle los simpáticos y hasta los sensibles para que veamos que son unos candidatos (¿canidatos?) magníficos. "¿Qué harías con España en la primera cita?". "Bueno... la llevaría a un sitio chulo... al G7, ¿sabes?, que es un sitio muy exclusivo donde nadie está parado y todos van dándolo todo, y luego no sé... daríamos una vuelta completa y después la pondría en las medias europeas, con transparencias y eso, ¿sabes lo que te digo, bonita?". Dudo que la cosa vaya a dar para mucho más, que surja algún tipo de discurso novedoso o sencillamente natural, sin imposturas baratas ni posturas de bareto. Algo que, equivocado o no, podamos al menos considerar fresco, no caducado, no al borde mismo de la corrupción. Aunque con estos mercados que tenemos ya se sabe. Es lo que compran y venden, lo que pretenden que nos traguemos. A partir de aquí que se impongan la podredumbre y los marrones es una simple cuestión de tiempo, y no mucho en general.
[11 de noviembre, 2015]

   Una noticia, se supone, es la divulgación de algo antes desconocido. La comunicación de una novedad. Hace tres días por ejemplo no éramos conscientes de estar pagando las facturas de la luz de Esperanza Aguirre, y ahora incluso sabemos que tiene una garita en casa - aunque a juzgar por el importe de las facturas debe de ser más bien un garito de esos con bolón giratorio y focos láser. A veces, eso sí, las noticias amplían o matizan otras previas. No son del todo recientes. Cuando leemos que algún alevín Pujol ha hecho algo alevoso en Panamá ya no nos sorprende en absoluto; sólo cambia la cifra de millones y el nombre de la empresa pantalla, pero poco más en la percepción y el conocimiento de los chanchullos del clan, del cataclán o como se diga. Lo llamativo es cuando el titular hace referencia a alguna obviedad recurrente. Cuando se repite un día tras otro lo mismo, como un mantra, hasta el punto de que ya nos lo sabemos de memoria. Que Rajoy abogue por la unidad de España... ¿es una noticia? En serio, ¿hay alguien que no lo sepa todavía o que no lo haya oído nunca? Si hiciésemos uno de esos tests de "sí", "no", "a veces", el 100% de los españoles sabría qué casilla marcar en relación a Rajoy y la unidad de España, y si alguien por casualidad pusiese una cruz en la de "no sabe, no contesta", no sería por ignorancia, sino por no querer contestar de puro hastío, de aburrecimiento o como se diga. Y lo mismo es aplicable a Mas y la independencia.  La noticia de verdad se produce cuando hay algo que cambia, que es distinto o insospechado. Si no, no se está informando, se está incidiendo, machacando, dando la chapa. Implantando un discurso, o como prefieren decir los periodistas, "creando opinión" - que ya hay que tener morro para reconocerlo encima -. O, en la mayoría de los casos, apuntalando la que ya existe, no vaya a ser que cambie. Que la gente se ponga un día a pensar por su cuenta y se líe.
[17 de noviembre, 2015]

   Ya he leído toda clase de teorías sobre los culpables. Incluso "los extremistas del bable" y la Alianza Rebelde de Star Wars salía en la lista. EEUU, Isis, AlQaeda de Siria, Rusia, Arabia Saudí, el tratado de Sykes-Picot... Un conglomerado curiosito de siglas y siglos, y faltan todavía multitud de sujetos físicos y jurídicos que añadir a la troupe. Hasta el último mono tiene sus razones, claro que sí. Y las defienden a sangre y fuego, no faltaba más. Sus creencias, sus sistemas, sus tradiciones, sus himnos, su identidad, su libertad y su patria... A hostia limpia o sucia, da igual. Todos tienen su particular convicción a flor de piel y van a hacer una nueva matanza para demostrarlo y que todo dios se entere, si es que no lo han hecho ya mientras tecleo. Desde el primero al último. Cada nueva masacre engendrará otras dos o tres, como siempre ha pasado, y así vamos a seguir le pese a quien le pese y le pase a quien le pase. Si alguien cree que vamos a ser capaces de extraer alguna clase de solución viable de todo esto es que alucina en colores. Paredones chorreantes y bombardeos es lo que vamos a sacar. Nuevos degüellos televisados, igual con publicidad y todo. Porque como digo hasta el último mono tiene razón, claro. Tenemos una razón todos que no podemos con ella de lo lozana y pujante que está. Hasta la exportamos, que nos sobra, de acá para allá y de Alá para acá. Cuarto y mitad de razón para todos los niños del mundo, venga. Si fuésemos tontos del culo no sé qué haríamos, la verdad, qué mandaríamos a todos esos países que necesitan nuestra razón o dejaríamos para la reflexión y el análisis en el nuestro. Podría ir desgastándose lentamente la razón, qué horror, o incluso llegar a terminarse en algún momento... No quiero ni pensarlo.
[23 de noviembre, 2015]

   Este año han unido por fin las campañas electoral y navideña. En la tele puedes ver cómo te bombardean con colonias salvajes del Caribe mientras bombardean las colonias salvajes de Oriente, todo en el mismo canal y al mismo tiempo. Turras y turrones, cuentos y descuentos, trenes eléctricos que te venden como a un niño y que comprar para los nenes. Decía Céline que no hace falta leer los periódicos para saber lo que pasa, que basta con mirar la publicidad y las esquelas. Tenía razón.
[25 de noviembre, 2015]

   Siempre hay que dejar un margen de error en las opiniones y hasta en las certezas, y en las mías uno bien grande, aunque si me preguntan estoy convencido de que tras las elecciones España tendrá que asumir su papel internacional, es decir, el de pagafantas. Sufragar algunas fragatas, blindados, helicópteros y sobre todo carne de cañón para someter al infame califato en esta última entrega (supongo, con un margen imperial esta vez) de Iraq Wars. No me voy a referir a los aspectos éticos del asunto, puesto que los que influyen son más bien energéticos. Esto es una lucha por Oriente Medio y sus recursos, ni más ni menos, y quien crea que lo que se defiende es la democracia y la libertad en fin... que mire las fotos. Et tout le reste est littérature, que decía Verlaine, céfiros y palabrería mientras no se demuestre lo contrario con hechos. Tortas de tertulia. Llegados a este punto habría que determinar qué intereses estratégicos tiene España en la zona, en pozos, oleoductos y demás, aunque me da que ninguno de relevancia. No que se sepa. Son otros los que compran barriles a mitad de precio y nos los revenden con un margen ya no sé si decir estratosférico o qué, los que controlan el tráfico de armas y oro negro, todas esas monarquías tan turbantes, y sin embargo cada vez que silban las balas y truenan los pepinazos tenemos que ir ahí a dejarnos la pasta que no tenemos y los soldados que sí pero que preferimos mantener con vida porque somos así de sentimentales, qué le vamos a hacer. La excusa es que tenemos acuerdos que cumplir, tratados y convenios, y sobre todo una imagen que mantener en eso que los periodistas llaman el "concurso internacional", como si fuese una elección de miss país comparsa y sus domas de honor. Hay que hacerse la foto de las Azores y con cara de azorados además, no vaya a ser que se piense que los españoles no estamos dispuestos a colaborar en el enriquecimiento ajeno con esa gallardía que nos caracteriza desde los tiempos de Juana la loca por lo menos. Aunque quizá haya llegado ya el momento de decir que quien quiera peces que se moje el culo, y el que quiera paces pues también (y entonces ya veremos). Pero mientras, que no nos vuelen otro tren, que al precio que salen y con el aprecio que sentimos por los que van dentro no me parece que sea un buen negocio. O sea, que dejarse de gaitas y a lo nuestro, que luego desparecen los aliados y vienen los líos y aquí no se hace cargo ni dios, ni el de oriente ni el de occidente.
[26 de noviembre, 2016]

   No te preocupes. Tienes más probabilidades de suicidarte que de sufrir un atentado.
[29 de noviembre, 2015]

   Parece que va a ir a juicio el coño insumiso. En este país es francamente difícil que alguien no se ofenda por algo, sea lo que sea, y como era previsible un grupo de "abogados cristianos" (sic) ha descubierto que la procesión es procesable y ha decidido ponerse manos a la obra de dios. O sea, llevar al coño por la vía penal. El argumento es que atenta contra su sensibilidad religiosa. No contra su libertad, ojo, sino contra su sensibilidad, que es algo distinto y todavía más subjetivo. Si fuese el coño en su misa lo entendería, pero siendo sólo insumiso no sé... ya me cuesta más. No dudo que haya gente a quien le moleste, como he dicho aquí es imposible hacer o decir sin que algún sector o secta se indigne y se ponga a despotricar en contra, pero de ahí a estar todo el día en los tribunales por un quítame allá esas pajas hay diferencia. Con tanta querella van a acabar poniendo taquillas en los juzgados, para pagar entrada y para guardar la ropa entre sesión y sesión también. De hecho, este país cada día se parece más a un parvulario en ese sentido. "Profe, esas niñas están haciendo marranadas antimarianas...". "Seño, Mondero se ha metido el dedo en la nariz para burlarse de Albert...". Con la diferencia de que en preescolar a los clásicos acusicas se les reconvenía, y ahora hasta tienen asociaciones y sindicatos y la hostia. Se les dan subvenciones jugosas para que sigan jugando. Tal y como está el patio patrio ya casi tiene uno ganas de que llegue de una vez el juicio final, si es que existe tal cosa, y que gane las elecciones un dragón de siete cabezas y empiecen las brasas de verdad, porque éstas son bastante lamentables. Un coñazo más grande que el de la procesión.
[9 de diciembre, 2015]

   La idiotez está bastante infravalorada. En muchos casos se paga bien, cierto, y para llegar a determinados escalafones es la mejor vía, si no la única. Aunque por eso precisamente sorprende el desprestigio social que tiene; choca que a estas alturas no se tenga asumido como algo corriente y hasta útil en el mercado laboral o político, a los más altos niveles sobre todo. En la Rusia precomunista a los más destacados del gremio hasta se les divinizaba y todo. Eran los llamados "inocentes sagrados", e intervenían abiertamente, sin tapujos ni disimulos, en importantes asuntos de estado, moviéndose por palacio como Pedro el Grande por su casa. Para según qué asuntos se hacía caso a los vislumbres insondables del idiota. Se les consultaba. Los más desarrollados incluían intérprete, claro está, aunque una vez traducidos convenientemente sus indicaciones eran como órdenes de dios a todos los efectos. No digo que este sistema no exista en España a su manera, ni mucho menos. Sólo que hay como cierto pudor a la hora de reconocer la presencia y el uso del idiota en decisiones graves, ya sean privadas o públicas. A muchos se les presenta como personas formadas, de alta cualificación, despistando así a la ciudadanía, que evidentemente se percata de que está ante un idiota, dirigida en su trabajo o su municipio o lo que sea por un idiota, pero sin poder describir las cosas tal cual son. Sin dobleces ni eufemismos. En ese sentido creo que sería positivo prestigiar la idiotez. Darle el prestigio y el relumbre que merece, y el puesto que realmente ocupa. Acabar con esa absurda manía de tener que llamar al idiota de otro modo para no ofenderle, como si el mundo no estuviese gobernado por idiotas, y poder hacerlo con la denominación el carácter que en verdad le corresponde, dignificado. "He comprado cincuenta mil banderines con las enseñas nacional y regional. Haga que los cuelguen por toda la ciudad acompañados de hilo musical y osos polares patinadores, que a la gente le gusta". "Ahora mismo, Su Idiotísima...". Incluso se podría hacer una carrera para idiotas (una licenciatura quiero decir, que nadie salga disparado - corriendo quiero decir, que nadie se asuste -) para enseñarles a ser como son, y que si persigues un sueño puede ser que lo alcances y tal. En fin, todas esas cosas que hay que decir en las entrevistas para empleos idiotas.
[11 de diciembre, 2015]

   Me he quedado con la duda de si al ángel Marcelo acompaña únicamente al ministro del interior o también a otros. Claro, como no se ven, o al menos por el común de los mortales - sólo se sienten, como decía Tejero -, pues supongo que habría que preguntar. Quizá cada ministro tiene su propio ángel revoloteando por sus contornos, con nombres diferenciados: Chispín, Querube, Halitoso... Todos ahí inspirándoles para luchar contra el radicalismo y trayendo las buenas nuevas que luego nos comunican. Me imagino, además, que en todo este entramado cada escalafón tendrá asignada su correspondiente jerarquía angelical, que esto no es Rusia. Los Tronos, los Principados, las Dominaciones, las Potestades, etcétera. Repartirse así sin criterio sería muy poco considerado por su parte. ¿Dónde se ha visto - o sentido, bueno, lo que sea - un Serafín con un director general y las Virtudes acompañando a la vicepresidenta? Digo yo que estará regulado con lógica, aunque en verdad es bien poco lo que sabemos sobre ángeles y miembros del gobierno. Suerte que Jorge Fernández Díaz se ha decidido a hacer un ejercicio de transparencia. Y obviamente Marcelo también.
[14 de diciembre, 2015]

   Einstein definió la energía como la masa por la velocidad de la luz al cuadrado si mis conocimientos de física no me engañan, que por lo general lo hacen. La verdad es que es una ecuación liosa para los que fuimos por letras, y por eso creo que resulta muy de agradecer que ayer el ministro de veraneo, Soria, la popularizase estableciendo una identidad entre ésta y las latas de sardinas, que aunque no siempre se abren tan fácil como indica el envase tienen desde luego una esencia mucho más reconocible. Cierto que la velocidad de la luz es constante, cosa que simplifica bastante el resultado; claro que una cosa es la velocidad a la que se desplaza por el espacio y otra la velocidad a la que sube, que no es precisamente despacio, y que a poco que uno sepa de número enseguida comprende que desborda todos los cálculos y hasta se sale por la tangente a la mínima que te despistes. En este país las operaciones relacionadas con la energía son un misterio arcano incluso para los especialistas del ministerio, y en ese sentido da igual que invoques al fantasma de Albert Einstein o al de Albert Rivera. Las cuentas no salen ni con todos los aparatos de nuevas generaciones juntos. Eso por no hablar de la masa, que cada día está más cargada y ya no sabe uno si tiene que ver con los pesos y la gravedad o con los pasos y los gravámenes, o si todo depende de los vatios o de los varios o qué. Lo que parece demostrado es que hay un alto porcentaje de la misma que no encaja en esta fórmula que han descubierto; un porcentaje que, supongo, hay que inferir que debe carecer de energía por necesidad y se ponga como se ponga. Un porcentaje en suma de la masa que podría definirse como opaca o refractaria o latosa o de sardinas para hablar con propiedad privada o pública. Sencillamente desenchufada del sistema, por así decirlo. En el extremo y sin remedio.
[17 de diciembre, 2015]

   Ayer le dieron un puñetazo a Rajoy. Una buena hostia, la verdad; si el chaval llega a estar un poco más desarrollado lo noquea. Ya hay algún periodista diciendo por ahí que es el mayor atentado a un presidente en la historia de este país. Menuda banda, desde que pagan a menos de un euro el folio y a doscientos el follón cada día se lo piensan menos. A mí me salen por lo menos cuatro asesinados, y eso sin contar a los de la Segunda República, A Eduardo Dato le metieron veinte tiros. ¡Veinte!, que se dice pronto... Me imagino la conmoción que supuso aquéllo entonces, los ayes, los panegíricos, la solemnidad... Y ahora ya no se acuerdan ni los mismos que lo sacaron en portada. Aunque no sé, últimamente tengo la sensación de que algunos empiezan a contar la historia de España desde la transición. De que todo lo preconstitucional se considera como paganismo o algo así, épocas oscuras, hirientes o inapropiadas. Es probable que aún quede gente por ahí que estuviera viva entonces; mi abuelo nació pocos años después del suceso y ahí sigue, y no es el hombre más viejo del país aunque se apellide así. A quienes lleguen a semejantes edades quizá les sorprenda descubrir la poca importancia que se le da a Adolfo Suárez por ejemplo, y no digamos ya a Calvo-Sotelo, del que tengo para mí que no se acuerda ni la mitad de la población a estas alturas. "Pues en el 2015 le dieron un guantazo al presidente Mariano Rajoy...". "¿A quién? ¿Pero qué dice esta momia? Ande, abuelo, déjese de cuentos y fosas marianas y mire al futuro, que ahora se puede con las gafas radiónicas...". Y descubrirán tal vez la poca importancia que tuvieron en el cómputo total procesos que hoy se describen como "críticos", "fundamentales" y hasta "históricos". O la mucha que tienen otros que ni se ven, que andan por ahí fluyendo en las cañerías de la intrahistoria y que a la larga serán los que permanezcan, si no en el memoria sí en el presente de quienes nos releven. Porque ésos no necesitan salir en periódicos y encuestas para tener entidad y ser lo que son. Los que pretenden olvidar la Historia lo que olvidan siempre es que en definitiva será ella la que decida y ordene en su transcurso. La que se salga con la suya, que es lo que verdaderamente cuenta, al final, y por supuesto les olvide a ellos.
[18 de diciembre, 2015]

   Leo que absuelven a un millonario saudí de un cargo por violación. El juez - británico - tras veinte minutos de sesuda deliberación, llegó a la conclusión de que el suceso no había sido deliberado, sino sólo un desafortunado tropezón del acusado sobre la víctima en el sofá de su casa, con tan mala chorra que llevaba la susodicha fuera, asomando y en absoluto a su mando. Claro, el pobre millonario no pudo apoyarse a tiempo ni apollarse tampoco. Todo pasó de una manera fortuita, que no es lo mismo que forzada. Una de esas conjunciones planetarias que uno ni se plantea. "Soy frágil, me caí", alegó por lo visto el presunto, cosa del todo comprensible salvo por lo de que ser frágil no tiene nada que ver con la propensión a caerse de bruces con el nabo tieso fuera - en cuyo caso uno sería más bien fragilipollas - sino con la facilidad para romperte una vez que caes, pero bueno... Después de semejante desliz físico el semántico era peccata minuta. Seguramente Su Señoría ni le estaba prestando demasiada atención a esos detalles. "Iba empitonado y se empatonó", escribió en la sentencia, aunque en perfecto inglés, eso sí, que para los de allí no tiene misterio. Lo pillan todo al vuelo. Aquí no lo hablamos con tanta gracia, aunque en cuestión de argumentos exóticos y cuñadismo no les vamos a la zaga. Tengo para mí que cualquier cabezalista de Ciudadanos habría suscrito tal defensa, y hasta añadido: "Porque las mujeres también resbalan, ¿no?", así mezclando bien el churro con las Meninas. Es a lo que se han dedicado buena parte de la campaña, a empalmarlas una detrás de otra, y aún hay analistos de esos que se preguntan por qué su intención de voto se ha desinflado de pronto. ¿Es que no los habéis oído atentamente? ¿Soy yo el único que los escucha? Un simple líder carismático no hace partido, cuidado, y si la tropa que lleva detrás es mejor que ni se acerque al micro la cosa se puede complicar. Empiezan los tropezones y ya se sabe, a partir de ahí puede uno caer en cualquier parte y con todas las vergüenzas al aire además. Precaución, amigo conductor.
[21 de diciembre, 2015]

   Por lo visto España se ha vuelto ingobernable de pronto. Antes no lo era; teníamos a Mariano y sus mariachis al volante, con una mayoría parlamentaria que muy bien podría calificarse como absolutista, y las decisiones se tomaban sin necesidad de pactos ni consultas, a la buena de dios o de la virgen patrona. Pero ahora claro, con tanta formación política y tan poca en el fondo ya es otra la historia. Hay que llegar a acuerdos entre sustancias opuestas, insolubles, repelentes en su mayor parte. Si hemos dejado atrás una legislatura con aires de teatro, la que viene se adivina más bien tipo tetris, con piezas de distintos colores y formas que habrá que ir encajando como buenamente se pueda para que salga la línea a seguir, girándolas según caigan o incluso poniéndolas del revés. Y todo ésto en un país que simboliza una pintura goyesca de dos tipos dándose de garrotazos, ojo. Bueno, en Bélgica se vivió no hace mucho una situación semejante y por lo visto les fue fenomenal. Los indicadores económicos subieron de manera insospechada, una barbaridad, y experimentaron un crecimiento que ni los expertos más puestos de la tele habían podido vislumbrar en sus viajes al fondo de la cuestión. El país funcionaba bien, de la hostia sin un gobierno en activo, sólo con la estructura administrativa corriente y los técnicos y profesionales ejerciendo su labor sin manoseos ni injerencias de dirigentes. Yo diría que al final tuvieron que entenderse hasta en tres idiomas para no quedar como inútiles más que otra cosa, para que la gente no empezara a preguntarse si necesitaban realmente a todo ese personal invitado a los debates y los cubatas y para qué. Un país ingobernable puede ser muy peligroso en ese sentido: sanitarios cualificados controlando la sanidad, sesudos contables echando las cuentas reales, maestros educando sin adoctrinamiento, inspectores inspeccionando sin directivas, fiscales actuando sin sometimiento jerárquico... ¡peligrosísimo de verdad! Así que no dudo que hallarán, más pronto o más tarde, puntos de encuentro para librarnos a todos de esa terrible experiencia de no ser gobernados. De que las cosas sigan funcionando sin su intervención ni sus magníficas ideas para que no haya líos.
[29 de diciembre, 2015]

   En las ciudades pequeñas se camina más.
[13 de enero, 2016]

   Han caído varios mitos en poco tiempo: Lemmy Kilmister, David Bowie, Hacienda somos todos... De los dos primeros es fácil declararse seguidor, aunque en el caso del tercero ni es fácil declararse ni se puede uno considerar por lo general más que perseguido, lo cual no quita que se tengan sensaciones intensas asociadas. A cambio, para compensar toda esta fuga de héroes y villanos capitales, sólo nos ofrecen la foto de un fiscal posando junto a un carrito mangado del Mercadona, un vulgar tremending topic con menos clase que la Universidad de la Pantoja. Ambiguo en sus argumentos, sí, pero sin llegar ni de lejos al camaleonismo sideral de Bowie, ni tampoco al considerable desparpajo del líder de Motörhead a la hora de pasárselo todo por el forro y bien. Ahora ya no sólo sacan populares en lugar de famosos, de genuinas estrellas, sino que los ponen hasta en la fiscalía. Tecnócratas buscando su minuto de gloria a base de burlar leyes éticas y estéticas, pero sin ofrecer más en el fondo que una imagen de homeless de diseño. Un auténtico pastel. Yo ya sólo espero que los adolescentes no les hagan caso, igual que no quieren hacerlo ellos (¿Hacienda somos Nóos?), y que cuando en los institutos se intente desafiar los códigos siga siendo por una causa noble y no a causa de los mismos. A Starman, que está en el cielo, se lo pido.
[14 de enero, 2016]

   Pues cuando Pujol llevó a su hijo a mamar al Parlament nadie dijo nada.

jueves, 4 de febrero de 2016

Jueves, 4 de febrero.

   Cada vez más gente en la derecha da a Rajoy por amortizado, y unos cuantos ya hablan de un próximo marasmo del marianismo. En una formación tan jerarquizada, tan de falange, resulta más sencillo hacerse con el botín que un motín, pero a pesar de haber sido el grupo más votado un fantasma recorre el PP, aparte de Rafael Hernando, que es el de renovarse o morir. Muchos lo piensan aunque no se plantee formalmente. En la facción de Valencia, según he leído, ya se baraja hasta buscar un nuevo nombre para evitar asociaciones indebidas. Cambiar la fachada y ponerse el Repartido Papillar o no sé, algo que llegue al respetable mejor. El personal ya vincula sus gaviotas a un basurero, ahí chillando y picoteando los restos en bandada criminal, y no se sabe bien si Camps le reza ahora al santo Job pidiéndole templanza o uno nuevo para él. Están todos un poco con el síndrome de esconde los montecristos, guardando los puros para evitar que les caiga uno y poniendo cara, mucha, de justos en Sodoma, o al menos de no judicializados todavía. Rita la no cantaora parece mismamente la vieja del visillo, tapándose la jeta con él ante la prensa como si fuese Alí Babá en busca del amparo maravilloso y con su proverbial genio escondido. Invocando la presunción de inocencia a sus años. Está claro que el espectáculo es bochornoso, y aunque es cierto que la derecha sociológica va a las urnas en piña, con decisión y sin escisiones, no lo es menos que la media de edad del votante del PP es la más alta con diferencia, y que como no cambien de escaparate pueden acabar con el chiringuito cerrado. En realidad si no lo han hecho aún es porque tienen, lo admitan o no, un grave problema. Un hombre llamado Mariano, en mi humilde opinión.
[15 de enero, 2016]

   Reyes magos, bebés, los de Podemos huelen mal y tienen piojos... Ciertamente la guardería del Congreso está muy desaprovechada. Yo no escuchaba argumentos así desde aquellos tiempos en que un tipo que se hacía llamar Trompoloco (que luego descubrí que era el nombre de un famoso payaso cubano) sorteaba entre nosotros todos los viernes tres sobres sorpresa, si es que nos habíamos portado bien. La verdad es que ni éso les falta a algunos. Ayer mismo Celia Villalobos reconoció que sí, que estaba mirando los trajes de Frozen y no el ABC. Ya nos lo había contado un pajarito, Celia, pero es bueno que lo reconozcas porque hay que decir la verdad. Lo sabes, ¿no? Luego Gómez de la Serna por ahí escondiéndose, agazapado como el lirón careto en la sierra de Cazorla. Asomando las gafas por encima del pupitre de vez en cuando en plan periscopio, para otear o pijotear un poco. En su grupo le están haciendo el vacío, por tramposo, y ahora tiene problemas para integrarse el chaval, aparte de los de integridad. No pinta muy bien su caso, como no lo solucione un psicólogo no sé yo qué va a ser de él. Éste es de los que acaba en la cárcel. Y así todo, vamos. Con los de la guardería esperando clientes para jugar a los pactos o a las construcciones. Para hablar de un país de fantasía y contar cuentos. "Profe, los catalanes quieren romper España... ¡Mándelos al rincón!". "Su Señorita, los de la tercera fila me han llamado mentiroso...". Habrá que hacer lo que ellos siempre dicen que hace falta: pedagogía, aunque viendo el panorama y la edad mental no sé yo si no pensarán que la palabra se refiere a tirarse pedos. A lo mejor es por eso por lo que suelen reírse después.

martes, 2 de febrero de 2016

Martes, 2 de febrero.

   Pedro Sánchez, con su pinta de galanzote (o galán zote) de culebrón no venezolano, parece que se está poniendo farruco. Tratándose del PSOE uno nunca sabe si la cosa es seria o un serial, aunque en cualquier caso las opciones se reducen a dos: o bien su imagen de motor inmovilista de la izquierda saldrá reforzada, o bien acabará siendo sólo un pedazo de carne para los tibarones, que diría Felipe Zapico. En un partido de claros principios grouchomarxistas queda únicamente fijar qué senda es más rentable o menos nociva en términos electorales, si la populista o la popular; si se decantan por la progresía carismática o la carísima, por el arte alternativo o el de la alternancia. Los viejos roqueros de la formación piden un concierto nacional. Pactos sin cámaras ni mucho menos camaradas. Los barones están por la labor, quién lo diría, y como nobleza obliga pues piden autodeterminación pero de la suya, intransferible. Y así anda la cosa... Hoy el rey invita a otra ronda. Veremos si Rajoy sigue abstemio de poder. De todo se aprende; por mi parte yo no sabía que los mandatos constitucionales son como ofertas que se pueden declinar si no te vienen bien, y de manera indefinida oye. Como no se dice nada de plazos pues tampoco va a ponerse la gente a pagar a tocateja, claro, ni que fuesen las camisas de Alcampo de Pablo Iglesias, que además era el único que llevaba carteras por lo visto. "Pues mire, Su Majestad, ahora mismo lo tengo todo suelto... Otro día vengo y ya hacemos cuentas". "Claro, Mariano, si hay confianza, hombre...". ¿Cómo no va a haberla?