[29 de noviembre, 2015]
Parece que va a ir a juicio el coño insumiso. En este país es francamente difícil que alguien no se ofenda por algo, sea lo que sea, y como era previsible un grupo de "abogados cristianos" (sic) ha descubierto que la procesión es procesable y ha decidido ponerse manos a la obra de dios. O sea, llevar al coño por la vía penal. El argumento es que atenta contra su sensibilidad religiosa. No contra su libertad, ojo, sino contra su sensibilidad, que es algo distinto y todavía más subjetivo. Si fuese el coño en su misa lo entendería, pero siendo sólo insumiso no sé... ya me cuesta más. No dudo que haya gente a quien le moleste, como he dicho aquí es imposible hacer o decir sin que algún sector o secta se indigne y se ponga a despotricar en contra, pero de ahí a estar todo el día en los tribunales por un quítame allá esas pajas hay diferencia. Con tanta querella van a acabar poniendo taquillas en los juzgados, para pagar entrada y para guardar la ropa entre sesión y sesión también. De hecho, este país cada día se parece más a un parvulario en ese sentido. "Profe, esas niñas están haciendo marranadas antimarianas...". "Seño, Mondero se ha metido el dedo en la nariz para burlarse de Albert...". Con la diferencia de que en preescolar a los clásicos acusicas se les reconvenía, y ahora hasta tienen asociaciones y sindicatos y la hostia. Se les dan subvenciones jugosas para que sigan jugando. Tal y como está el patio patrio ya casi tiene uno ganas de que llegue de una vez el juicio final, si es que existe tal cosa, y que gane las elecciones un dragón de siete cabezas y empiecen las brasas de verdad, porque éstas son bastante lamentables. Un coñazo más grande que el de la procesión.
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